El Real Madrid goleó 4-0 al Valencia CF antes de viajar a Anfield.
Mbappé firmó un doblete en la contundente victoria blanca por 4-0 en el Santiago Bernabéu, en una noche de dominio absoluto antes del duelo europeo frente al Liverpool.
El Real Madrid confirmó su gran momento al imponerse con contundencia por 4-0 al Valencia CF en el Santiago Bernabéu, en un encuentro que el conjunto blanco terminó resolviendo con autoridad tras un inicio algo más equilibrado de lo esperado.
La victoria permite al equipo madridista ampliar provisionalmente la ventaja en la cima de La Liga antes del compromiso del FC Barcelona frente al Elche y mantiene intacta la sensación de crecimiento futbolístico del equipo de Xabi Alonso.
El Bernabéu esperaba otra gran noche del Real Madrid
El partido llegaba marcado por la euforia que dejó el reciente triunfo en el Clásico ante el Barcelona, un resultado que reforzó la confianza de un Madrid cada vez más sólido y competitivo.
Con el desafío europeo frente al Liverpool FC en el horizonte, el Bernabéu esperaba una actuación convincente que permitiera sostener el impulso anímico antes de visitar Anfield por la UEFA Champions League.
El inicio mostró a un Valencia atrevido, con personalidad para asumir la posesión y manejar los primeros minutos, mientras el Madrid esperaba espacios para acelerar.
Mbappé abrió el camino en el Real Madrid vs Valencia
Sin embargo, el equilibrio inicial comenzó a romperse rápidamente a partir de la calidad individual de los futbolistas blancos.
La primera gran ocasión nació de un brillante pase filtrado de Arda Güler para Kylian Mbappé, aunque el francés definió por encima de la portería tras un leve desvío.
A partir de ahí, el Madrid comenzó a instalarse definitivamente en campo rival.
Federico Valverde avisó tras un córner con un balón suelto que pasó muy cerca del arco defendido por Julen Agirrezabala, mientras que Jude Bellingham empezó a marcar diferencias entre líneas combinándose constantemente con Vinícius Jr..
La presión madridista encontró premio tras una acción revisada por el VAR.
El Bernabéu reclamó con insistencia una mano dentro del área y, después de la revisión, el árbitro señaló penalti a favor del conjunto blanco.
Mbappé asumió la responsabilidad desde los once metros y, tras haber fallado un penalti en el Clásico, respondió esta vez con un remate firme para abrir el marcador.
Dominio absoluto del Real Madrid en el Santiago Bernabéu
El gol cambió por completo el desarrollo del encuentro.
El Valencia perdió solidez y el Madrid pasó a controlar tanto el ritmo como los espacios, monopolizando la posesión y acumulando ocasiones.
Thibaut Courtois apenas participaba más allá de la circulación desde el fondo, reflejo de un dominio casi total del equipo local.
En ese contexto volvió a crecer la figura de Güler, cada vez más determinante en la construcción ofensiva.
El turco encontró constantemente ventajas entre líneas y fue clave en el segundo tanto del partido: Bellingham filtró un pase al espacio y Güler asistió con precisión para que Mbappé definiera el 2-0 y firmara su doblete antes de la media hora.
El Madrid mantuvo la intensidad y siguió acumulando llegadas.
La primera amarilla del encuentro fue para Aurélien Tchouaméni tras cortar una contra valencianista, en una jugada que el Bernabéu protestó reclamando previamente una falta sobre Franco Mastantuono.
Bellingham y Carreras completaron la goleada blanca
La superioridad blanca era absoluta.
Incluso después de que Vinícius fallara un penalti provocado sobre Álvaro Carreras, el equipo mantuvo el control emocional y futbolístico del encuentro.
Apenas unos minutos después, Bellingham firmó uno de los mejores goles de la noche con un disparo ajustado desde fuera del área imposible para Agirrezabala.
El 3-0 al descanso incluso parecía corto para un Real Madrid que transformó el encuentro en un auténtico monólogo ofensivo, sometiendo completamente a un Valencia incapaz de responder.
Tras el descanso, el conjunto de Xabi Alonso redujo revoluciones pensando claramente en el compromiso europeo del martes.
Ingresaron Dani Ceballos y Eduardo Camavinga, mientras el Madrid apostaba por una gestión más pragmática del juego, sin necesidad de asumir demasiados riesgos.
El Real Madrid llega reforzado a Anfield
Aun con menor intensidad, el dominio blanco nunca estuvo en discusión.
Vinícius volvió a generar peligro por banda con un centro para Mbappé que terminó en las manos del guardameta visitante, mientras el Valencia apenas conseguía acercarse tímidamente al área rival.
Con el partido completamente controlado, Xabi Alonso decidió guardar piezas importantes para Anfield.
Vinícius y Mbappé abandonaron el campo ovacionados por el Bernabéu para dar ingreso a Endrick y Rodrygo.
El cierre definitivo llegó con otro golazo, esta vez de Álvaro Carreras.
El lateral izquierdo sacó un potente disparo que se incrustó en el ángulo del segundo palo para establecer el 4-0 y coronar una actuación colectiva dominante del conjunto madridista.
La única acción de verdadero peligro para el Valencia llegó recién en el minuto 90, cuando un remate de Javi Guerra se estrelló en el palo, en una jugada imposible incluso para Courtois.
El pitido final confirmó una victoria incontestable del Real Madrid.
Más allá del resultado, el conjunto blanco volvió a transmitir sensaciones de autoridad, profundidad ofensiva y control colectivo.
Una goleada convincente para seguir liderando La Liga y viajar a Anfield con confianza máxima antes de uno de los grandes desafíos de la temporada.